Pijuayo
El fruto amazónico que nuestros antepasados ayudaron a transformar
El pijuayo, Bactris gasipaes, es conocido en distintos países como pejibaye, chontaduro, pupunha o peach palm. En la Amazonía peruana se consume cocido, muchas veces con sal, y la misma especie también ha sido aprovechada por su madera y por el palmito o chonta.
Lo extraordinario es que el pijuayo que encontramos hoy no puede entenderse solamente como un fruto "silvestre".
La literatura científica considera que los pueblos originarios de América tuvieron un papel fundamental en su domesticación. Una revisión publicada en 2022 sitúa tentativamente el proceso de domesticación entre unos 4,000 y 3,000 años antes del presente, aunque el origen preciso sigue siendo discutido.
Existen varias hipótesis sobre dónde comenzó el proceso. Estudios genéticos y de distribución han dado bastante apoyo a una domesticación inicial en la Amazonía sudoccidental, seguida de dispersión humana y procesos secundarios de selección en otras regiones. Otros trabajos mantienen abiertas hipótesis alternativas.
Eso significa que durante generaciones las personas seleccionaron y propagaron palmeras con características útiles: frutos mayores, más pulpa, más almidón, más aceite u otras cualidades deseables. El resultado fue la aparición de distintas variedades o razas locales.
Por eso la frase "nuestros antepasados crearon el pijuayo" funciona bien como divulgación siempre que se entienda correctamente: no crearon la especie desde cero; transformaron sus poblaciones mediante selección y cultivo durante muchas generaciones.
A la llegada de los europeos, el pijuayo ya era un alimento importante en diversas regiones tropicales de América.
Los patrones genéticos sugieren rutas de dispersión asociadas a grandes ríos. En otras palabras, la historia del pijuayo también es una historia de movilidad humana: frutos, semillas y conocimientos viajaron con las personas.
La próxima vez que comas pijuayo con sal, piensa que no estás viendo solamente un fruto que "creció en la selva". También estás viendo el resultado de miles de decisiones humanas acumuladas. Alguien eligió una palma, guardó una semilla, la llevó a otro lugar y volvió a hacerlo. Un poquito de sal… y miles de años de historia.
Fuentes (3)
- Graefe, S. et al. / revisión (2022). Peach Palm (Bactris gasipaes Kunth.): Ancestral Tropical Staple with Future Potential. Plants, 11(22), 3134.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9695847/ - Galluzzi, G. et al. (2015). An Integrated Hypothesis on the Domestication of Bactris gasipaes. PLOS ONE.
https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0144644 - Clement, C. R. et al. (2017). Origin and Dispersal of Domesticated Peach Palm. Frontiers in Ecology and Evolution.
https://www.frontiersin.org/journals/ecology-and-evolution/articles/10.3389/fevo.2017.00148/full